lunes, 13 de mayo de 2013

Fans


Crease o no! de Replay...


Ahora al parecer tambien tegno Fans... nooo! en realidad esto lo escribio una amiga :


See! es ella... (Day te estan viendo mas de 250 personaas!)

Bueno.. aunque lo de la idea de los fans no me parece nada mal creo que todavía no soy lo suficientemente popular como para tenerlos,el otro día hablaba con Lore (otra amiga) y me decía que estaría bueno que habrá las firmas pero aun no estoy convencido,creo que me hace falta algo mas de tiempo o no pero todavía prefiero no hacerlo.
Capaz soy un poco raro y aveces hago cosas sin razones no muy convincentes ni concretas pero quien alguna vez no se ha preguntado ¿Qué raro somos los seres humanos,? Sé que no es nada original lo que digo, pero por eso no deja de ser una realidad. 
Queremos ser felices, pasarla bien, pasar buenos momentos…pero sin embargo nos sale mucho más fácil andar contando por ahí nuestras penas que nuestras alegrías. No hablo de las grandes tragedias, ni tampoco de los grandes momentos de felicidad, sino de las pequeñas cosas cotidianas.

Para ejemplificarlo, una escena típica es la del ascensor, que viajás con alguien conocido, pero que tampoco es tu amigo. Generalmente se habla del tiempo, pero pocas veces de una forma positiva. Si está feo, es natural que pobre se hable mal de él, pero si está lindo la frase siguiente es : “Está lindo pero no para estar acá trabajando.”. Es decir, que nunca se le ve la parte positiva. 

Como el ejemplo anterior hay miles, cuando alguien nos pregunta qué tal estamos, nuestro cerebro se pone a buscar alguna razón para no estar tan bien y contarla. Sí hasta cuando estamos bien muchas veces decimos: “Estoy bien, no me puedo quejar”….cómo que no te podés quejar??? Querés quejarte y no podés??? Te sentís mal por no encontrar algo de qué quejarte??? 

Te propongo empezar a compartir más las pequeñas alegrías, y vas a ver como la gente se sorprende al momento en que se las contás. Algo tan simple como decir que estás contento porque no había tráfico en la calle, o porque te hiciste un rico desayuno, o simplemente te levantaste contento y no sabés por qué. Vas a ver como esa energía positiva se va contagiando, en lugar de buscar alguna pena o algo que no nos haya hecho sentir bien. A dejar ese paradigma de que hay que ser pesimista en las conversaciones banales, seamos positivos! y busquemos de Dios!



Inteligente y lindo!

Antes de empezar a leer te pido que pienses estas dos preguntas y te las respondas:

¿Te consideras más lindo que la media de la gente?
¿Te consideras más inteligente que la media de la gente?

Mi teoría, sin fundamento y ni siquiera sin haberlo comprobado, se basa en que la mayoría de la gente se considera más inteligente que la media, pero no así más linda que la misma. 

Probablemente mi teoría se basa en que uno considera la media lo que nos muestran los medios de comunicación, que seguramente se aleje bastante de lo que podemos ver y percibir en la calle. Los medios de comunicación nos suelen mostrar a personas atractivas físicamente, pero en muy pocos casos nos muestran gente a la cual uno puede llegar a considerar inteligente. 

Lo dicho anteriormente puede ser que nos haga pensar que no somos tan atractivos físicamente como la mayoría de la gente, pero sí más inteligentes. Sobre todo, y especificando en este segundo punto, solemos creer que la gente inteligente es la que piensa parecido a uno, entonces esto hace que nos consideremos por encima de gente que, siendo más o menos inteligente que nosotros, simplemente piensan diferente.

Me olvide los auriculares...



Cuando uno se olvida los auriculares al ir al trabajo, a la facultad o a algún lugar el cual uno va en forma rutinaria, no le queda otra cosa que hacer más que pensar. Digamos que cuando uno escucha música hace que el cerebro se relaje y disfrute, pero si no existe esa música, nuestra cabeza se pone a trabajar. Eso mismo me pasó a mí el otro día, me olvidé los auriculares y, para variar, mi cerebro se puso a filosofar.

La pregunta que me hizo fue: ¿Cuál es el objetivo en la vida? ¿Para qué uno hace lo que hace? A pesar de lo que podés llegar a creer, la respuesta me resultó muy fácil y no tuve que pensar demasiado. Todo lo que se hace debería tener como objetivo ser feliz, ni más ni menos.

A pesar de la tan obvia respuesta, naturalmente vos seguro hacés cosas en tu día a día que no te hacen feliz. La mayoría de cosas que hacés que no te hacen feliz, es porque a pesar de que intrínsecamente no lo hacen, su resultado es un medio para lograr hacer algo que sí verdaderamente te hace feliz, por lo tanto es un esfuerzo para lograr tu objetivo.

En lo que creo que habría que ponerse a trabajar, es en esas cosas que no te hacen feliz, ni tampoco son un medio para lograr algún momento de felicidad. En principio deberías intentar evitarlas, y si no notás ninguna consecuencia negativa en tu vida, eso querrá decir que fue una muy buena elección.

Después de toda esta reflexión ya casi estaba llegando al trabajo, sin embargo también me dí cuenta que la principal razón de porqué criticamos a otra persona, ya sea por su ropa, por lo que hace, por su religión, por la música que escucha, etc. es porque les envidiamos que ellos hayan encontrado algo que los haga felices mientras que a nosotros eso mismo que criticamos no logramos que nos haga feliz.